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Terapia de Pareja desde la Sexología. ÚLTIMAS PLAZAS.

Idealoga Psicología continúa su ciclo de talleres prácticos “Neuronas y Tornillos para el año 2018.

Estos talleres en formato breve, a modo de píldoras formativas, pretenden que profesionales con una larga trayectoria nos transmitan los conocimientos acumulados en su práctica profesional y  las claves prácticas que no se aprenden en los libros, sino en el ejercicio diario de una profesión.

En Enero de 2018, el primero de estos talleres será sobre TERAPIA DE PAREJA DESDE LA SEXOLOGÍA, donde aprenderemos pautas, herramientas, técnicas e ideas prácticas para mejorar nuestra práctica profesional y acompañar procesos terapéuticos en relación a la sexualidad de las personas que acuden a consulta.

Impartido por Miren Marrazabal,  Psicóloga clínica y Sexóloga, referente nacional en el ámbito de la Sexología y la Terapia de Pareja.

Fecha: Sábado 27 de Enero de 201

Horario: de 10 a 14 horas.

Lugar de celebración:

Colaboratorio. Idealoga Psicología.

Paseo de las Acacias 3, 1ºA, 28005 Madrid

Metro y Renfe: Embajadores

Autobuses: C1, 27, 34, 36, 116, 118, 119

PRECIO: El precio del taller es de 40 €

FORMA DE PAGO: Mediante transferencia bancaria en el nº de cuenta de Banca Popolare Etica.

Titular: Idealoga, s. coop. mad.

IBAN: ES7615500001260000706523

Indicando en el concepto: Inscripción “Taller T. Pareja Sex. y tu nombre y apellidos”.

Para formalizar la inscripción envía un correo a beatrizcubilledo@idealoga.org y envía el resguardo de la transferencia.

MÁS INFORMACIÓN O DUDAS:

Escribir un mail a beatrizcubilledo@idealoga.org

 

Vínculo de pareja. ¿Qué hace que una relación de pareja merezca la pena?

Vínculo de pareja. ¿Qué hace que una relación de pareja merezca la pena?

La relación de pareja la podemos definir, de forma general, como la unión de dos personas con un proyecto común, en un momento temporal determinado, donde se satisfacen o cubren necesidades personales.

¿Qué deseos o necesidades satisfacemos en el seno de la pareja? Algunos de los más importantes son:

Afectivo-sexuales. Los vínculos afectivos y la sexualidad son aspectos fundamentales en las relaciones de pareja, los vínculos cálidos con expresión de afectos positivos como caricias, ternura, complicidad sutil pueden ser uno de los pilares de la pareja.

Seguridad. La sensación de tener un lugar donde refugiarse u otra persona a la que acudir en caso de dificultades como una enfermedad o problemas económicos.

Valoración. El reconocimiento de aspectos interesantes y satisfactorios, la valía, o las habilidades de uno o una misma, por parte de la otra persona, puede ser un aspecto fundamental en la relación.

Tener hijos o hijas. El deseo de tener descendencia y dar vida, el deseo de cuidar de otras personas.

Regulación emocional. La otra persona puede ser una fuente de regulación, de disminución de la tensión, del estrés, de las preocupaciones cuando uno o una misma no consigue disminuir la tensión emocional o el estrés.

Uno de los factores determinantes que hace que sintamos que el estar en pareja merece la pena es tener la sensación subjetiva de que ganamos más estando en la relación que fuera de ella, es decir, cubrimos más necesidades con la pareja que sin la pareja.

¿Qué dificultades pueden hacer surgir la sensación de que se gana menos con la pareja que sin ella? Pueden surgir dos dificultades fundamentales:

  1. Los miembros de la pareja tienen grandes diferencias en sus deseos o necesidades y como consecuencia alguna de las partes (o ambas) puede percibir que no cubre necesidades básicas.
  2. Las expectativas o ideales de alguna de las partes (o ambas) son demasiado elevados y hacen quedar en falta (tener la sensación de que nos falta algo, de una forma difusa) e insatisfacción continua. En nuestra infancia y adolescencia podemos generar un ideal de pareja donde depositamos todas las esperanzas de obtener lo que deseamos y necesitamos, sin embargo, esto es imposible debido a que las personas tenemos diferentes grados en las necesidades y deseos básicos.

Algunas de las formas de intervenir sobre estas dificultades que pueden surgir en la pareja son:

  1. Reconocer nuestras necesidades, preguntarnos ¿qué necesidades tengo? ¿en qué grado? ¿cuáles son más importantes para mí?
  2. Expresar esas necesidades a la pareja, transmitirlas, explicarlas.
  3. Reconocer las necesidades de la pareja, preguntar por ellas, entenderlas.
  4. El continuo encuentro y desencuentro de las necesidades y deseos humanos nos obliga a negociar continuamente, a expresar lo que necesitamos, a escuchar a la otra persona y lograr encontrar cierta satisfacción por ambas partes.

 

Eduardo Villalobos. Idealoga Psicología.

Terapia de pareja: reflexiones y claves…

El pasado 19 de Noviembre, y de la mano de Carmen Benítez Méndez  (psicóloga, psicoterapeuta y miembro supervisora y didacta de la AETG), llevamos a cabo en Idealoga Psicología el taller de Neuronas y Tornillos dedicado a la terapia de pareja titulado: Cuando un “parasiempre” se tambalea. El taller estaba orientado a profesionales de la psicología que quisieran ampliar sus conocimientos en terapia de pareja.

 

Durante la sesión, se dedicó la primera mitad a hablar de la importancia y los aportes que realiza la mirada Gestalt a la materia. Especial énfasis tuvo la idea de que a la hora de reparar hay que tener en cuenta que el Todo está en la parte y la parte en el Todo; por lo que un cambio en una parte supone un cambio en el Todo. Esta idea permite entender que no es necesario la reparación de todas y cada una de las heridas para acercarse al bienestar, pues pequeños pasos tienen repercusiones importantes.

 

Además, se habló del “análisis transaccional”, donde la ponente esbozó los dos niveles que tiene la comunicación: analógico (lo que se dice) y digital (cómo se dice). Esto cobra especial relevancia dado que en la pareja suele haber tal grado de intimidad que el nivel relevante es el digital, perdiendo algo importancia lo analógico. Dentro de este análisis, vimos que en la pareja se pueden dar situaciones que rompen el equilibrio entre las partes, de modo que uno de los miembros puede adoptar diferentes papeles o estados: “Estados del yo padre” (que dicta lo que hay que hacer, todo lo relacionado con las normas), “estados del yo niño” (donde la reacción es guiada por impulsos o emociones) o “estados del yo adulto” (donde los prejuicios desaparecen, y los sentimientos son maduros). Los dos primeros son estados que se enganchan entre sí y limitan la capacidad de la pareja de salir de la crítica y la queja; el tercero permite desarrollar una relación igualitaria.

 

Durante la segunda mitad, se planteó la pregunta “¿para siempre o mientras tanto? Se habló de “lo íntimo” y “la norma social”. En pareja se renuncia a un sueño individual a favor de un sueño compartido, hay quien esto le supone un problema porque todo no cabe y pueda pasar factura a la pareja. La pareja necesita cultivar su diferencia (lo íntimo) y existir socialmente (la norma). La mezcla de cómo la pareja combina ambas cosas será su firma de identidad.

 

Llegados a este punto, se plantearon cuales pueden ser algunas bases del amor de pareja. El amor se presenta como una meta, a pesar de que al comienzo sea todo pasión, no se comienza a instalar hasta pasado un tiempo. No es tanto un sentimiento sino la actitud de aceptar a la otra persona tal y como es, resistiendo a nuestros deseos de cambiar, renunciar al ejercicio de poder, etc.

 

Por último hablamos del  intercambio de dar y recibir que ocurre en la pareja. Dar nos hace sentir mejores y nos permite exigir. Recibir nos pone en situación de dependencia y por ello nos gusta menos. La persona que solo da, adquiere un “derecho” fantaseado de una retribución. Quien solo toma se siente inferior y con la obligación de compensar. De este modo, se diferencia entre “el buen dar” y “el buen tomar”.

 

  • El buen dar:

Consiste en solo dar lo proporcional a lo que el otro puede devolver.

Dar desde un adulto a otro adulto, entre iguales.

Lo incondicional perturba el equilibrio.

No podemos dar a la fuerza porque le quitamos dignidad a la otra persona.

Cuando damos no debemos exigir compensaciones.

Dar cosas sin valor no es dar, es descartar. Si la otra persona toma lo que una deja no genera deuda.

A veces dar es una forma de nivelar algo antiguo que hemos recibido y no hemos podido retribuir.

  • El buen tomar:

Quien toma más de la cuenta en algún momento está dejando a alguien sin nada.

No debemos tomar cosas que no valoremos.

No debemos enmascarar el tomar algo como si estuviéramos dando.

Antiguas carencias pueden dejar marca en el tomar y la sensación de que nunca es suficiente.

 

También se habló de la sexualidad, la intimidad, la convivencia, las modalidades de relación y un largo etcétera. Sin lugar a dudas, la sesión fue muy enriquecedora. Lo aquí recogido no es más que una muestra de lo compartido, que sirvió para asentar conocimientos, plantear nuevas incógnitas y debatir acerca del extenso campo que supone la terapia de pareja. Incorporar el enfoque Gestalt al Sistémico permite a las personas profesionales de la psicología ampliar el abanico de herramientas del que disponen para ofrecer un mejor servicio.