Sexualidades: claves y reflexiones…

El pasado 12 de diciembre realizamos el taller Sexualidad: Claves para el trabajo terapéutico, dentro del ciclo de talleres Neuronas y Tornillos organizado por Idealoga Psicología.

De la mano de Carlos de la Cruz Romo, sexólogo y psicólogo con larga trayectoria profesional, nos planteamos muchos interrogantes de la manera en que nos relacionamos hombres y mujeres; también muchos retos a nivel educativo, informativo y de asesoramiento, y aprendimos claves muy interesantes para llevar a la práctica como profesionales que trabajan en procesos terapéuticos.

En Idealoga Psicología estamos convencidas de la importancia que tiene pararnos a pensar en cómo nos enfrentamos a las relaciones afectivas y sexuales, al modelo o concepción de sexualidad que tenemos, en nuestras actitudes y comportamientos sexuales, etc., tanto como profesionales de la psicología, que apoyamos a otras personas en su desarrollo personal, como por uno y una misma; porque derivado de la concepción que tenemos de nuestra sexualidad así serán las pautas y abordajes de los procesos terapéuticos que nos encontramos en consulta, las ideas que ofrecemos, las herramientas que utilizamos…

¿Alguna vez te has parado a pensar en cómo te enfrentas a las relaciones sexuales?, ¿crees que es interesante hacerlo?, ¿cómo te influye la educación recibida en tu manera de relacionarte con otras personas?… Merece la pena prestar atención a la Sexualidad de manera reflexionada, no como lo solemos hacer; es decir, generalmente como algo instintivo que va surgiendo y no nos paramos a pensar demasiado en ello, en cómo me relaciono, qué actitudes tengo, cuáles han sido mis aprendizajes, cómo podría mejorar mis relaciones íntimas, etc. Con esta reflexión podemos facilitar que nos conozcamos mejor, que aprendamos a aceptarnos tal y como somos, y que podamos aprender distintas formas de expresar nuestros deseos, intereses, gustos… de manera que sintamos más satisfacción en nuestras relaciones.

Con Carlos de la Cruz reafirmamos nuestra concepción de que “en esto de la sexualidad cada persona es única y peculiar. Y en esto, más importante que lo que se hace o se deja de hacer en el ámbito sexual, es el cómo se vive”… No hay que olvidar que esa “vivencia” es lo más importante.

El objetivo, por tanto, de un proceso de asesoramiento o terapia sexual, es que esta “vivencia” sea lo más satisfactoria posible, y en esas “vivencias placenteras” cada persona tiene mucho que decir, ya que es el o la protagonista de las mismas.

Por tanto, más que de sexualidad habría que hablar de Sexualidades, del plural de las sexualidades. Cada persona, siente, piensa actúa de manera diferente, y como ser único e irrepetible, su conducta sexual será igual de peculiar. “Cómo se vive la sexualidad” difiere de una persona a otra, por tanto, todas las vivencias posibles son plenamente válidas.

Por otro lado, también es importante pararnos a pensar sobre cómo afecta a nuestro modo de comportarnos sexualmente el hecho de que seamos hombres o mujeres.

– ¿Qué características tienen los modelos femeninos y masculinos en las relaciones afectivo-sexuales que conocemos?.

– ¿Quién toma la iniciativa?.

– ¿Es diferente que un chico/hombre tenga muchas relaciones sexuales o que sea una chica/mujer quien las mantenga?.

– ¿Qué pasa si un hombre expresa sus sentimientos?.

– ¿Qué pasa si durante una relación sexual ella dice cómo y dónde le gusta que la acaricien?

Existe un montón de ejemplos más, cómo son las relaciones en las películas, cómo se comportan las personas de tu entorno, qué te cuentan tus amigos y amigas de sus relaciones personales…

Nuestra sugerencia es que pongamos en duda estos modelos y construyamos desde la libertad nuestras relaciones afectivas y nuestra sexualidad. Teniendo en cuenta que, en una cuestión como ésta, que implica de forma tan importante a otras personas, el diálogo, la comunicación, el encuentro y la expresión de nuestros sentimientos, deseos, necesidades y preferencias es esencial para poder conocernos, gustarnos, seducirnos y enamorarnos. Por tanto, lo que podemos hacer para resolver algunas dificultades y disfrutar más de nuestras relaciones es, entre otras cosas:

  • poner en duda la información y los modelos de relación que nos llegan a través de los medios de comunicación, la publicidad, la historia, incluso los modelos familiares o los que encuentro entre mi grupo de amigas y amigos… Las cosas no tienen que ser siempre iguales ni tienen que ser sólo de una manera, las relaciones interpersonales evolucionan y son diversas…
  • Ser capaces de poner en marcha nuestro pensamiento crítico, ¿cuáles son los errores, dificultades, fallos de este modelo? ¿por qué no me gusta?…
  • Y ser capaces de construir nuestro propio modelo de pareja, a partir de nuestro pensamiento, nuestra experiencia y nuestro deseo de ser felices…

El reto sería, entonces, que aprendamos a conocernos, a aceptarnos y a expresar nuestros gustos, deseos e intereses de modo que seamos felices. Esto, en definitiva, es ser uno mismo y una misma, conociendo y aceptando cada cual su peculiaridad y expresándose desde sus propios deseos y coherencias.

Casi nada, ¿verdad?… pero creemos que intentarlo al menos merece la pena. Pues ¡manos a la obra!.

Beatriz Cubilledo. Idealoga Psicología

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