LA CUESTA DE ENERO ¿CÓMO AFECTA A NUESTRO ESTADO DE ÁNIMO?

Tras las navidades, las consultas a profesionales en salud mental aumentan entre un 30 y un 40 %. Y es que tras las fiestas el bajón emocional es muy frecuente. De hecho, diversos estudios hablan de que la angustia, apatía o depresión asociadas a la cuesta de enero afectan a ocho de cada diez personas.

Existen distintas causas que podrían explicar estos síntomas:

  • La económica: que no sea la única causa no quita para que sea una de las más importantes. No solo es que hayamos gastado mucho dinero durante las fiestas, es que ahora, la publicidad de las rebajas nos incita a seguir gastando más. Y los precios de todo lo básico (transporte, luz, gas, comida…) suben. Llegar a fin de mes se hace literalmente cuesta arriba.
  • Vuelta a la rutina: tras la parada navideña, dejamos de ver a familiares y amistades y volvemos al día a día. La vuelta al trabajo (o aún peor, a la búsqueda de trabajo) se hace dura.
  • El aspecto físico: es más que probable que hayamos puesto unos kilos de más durante los atracones navideños. Y no nos vemos guapas ni guapos, queremos perder esos kilos que han aparecido y queremos hacerlo tan rápidamente como los cogimos. Pero necesitaremos tiempo y constancia.
  • El propio paso del tiempo: un año nuevo nos recuerda que somos efímeros, que la vida pasa, y muchas veces en enero echamos la vista atrás y nos culpabilizamos por todas las cosas que no hemos conseguido aún.
  • El clima: el invierno es más propicio a la depresión por el frío y porque los días son más cortos y tenemos menos luz.
  • La Navidad y Año Nuevo son fechas que contienen muchos significados: “cierre de una etapa y comienzo de otra”, fechas en las que “hay que ser feliz”, “fechas en las que hay que pasar tiempo con la familia”, etc. Algunas personas pueden no sentirse bien al no verse identificadas con estos significados socialmente establecidos.

 

Foto 2 artículo Eva ene. 16Estos factores provocan en muchas personas apatía, insomnio, tristeza… Pero ¿qué podemos hacer para gestionar “la cuesta de enero”?, algunas sugerencias son:

  • Normalizar: pensar que de trata de un momento emocional puntual y transitorio que va a remitir muy probablemente de manera progresiva cuando retomemos el ritmo de nuestras actividades.
  • Economía familiar: puede resultar útil planificar adecuadamente las compras y replantarnos los gastos mensuales. En lo referente a “las rebajas” evitar compras innecesarias, planificar un presupuesto y hacer una lista de artículos puede ayudar.
  • Nuevos propósitos: el comienzo de año es una buena oportunidad para plantearse nuevos objetivos y comenzar nuevos proyectos. Es importante plantearnos objetivos realistas y metas concretas. También ayuda plantearnos dichas metas desde una perspectiva proactiva: “quiero”, “necesito”, “elijo”; no desde la obligación del “debería”, “tengo que”.

Si tras una etapa de intentar gestionar la angustia, apatía o bajo estado anímico los síntomas no remiten la mejor opción es acudir a un/a especialista para poder hacer una valoración de lo que está ocurriendo.

Eva Barrio Iglesias. Idealoga Psicología.

Fotos cedidas por la fotógrafa Nathalie B.

 

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